Judas de pirul

A la hoguera.
¿Qué importa dónde empezó el hechizo?

Nadie te oye,
sólo queda el tintinear de las monedas.

Algo hay que quemar de inmediato,
Volver al barro (pero bien cocido) es el destino
de una estatua quebradiza que nadie volteó a ver.

Lo siento: sólo pasó lo que debió ser mito,
escritura, leyenda acaso.

Ya no importa el perdón sino exhalar el último grito:
entre más humo mejor,
hay que morir para vivir, dicen,
y madurar a veces implica enverdecer.

Tarda, pero se arde.

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