Te amo

Amar no existe en infinitivo (salvo por ejercicio extralingüístico): el sujeto y el objeto llegan a la palabra en el mismo momento en que es proferida, y je-t-aime debe entenderse (y leerse aquí) a la húngara, por ejemplo, en que se dice con una sola palabra, szeretlek, como si el francés, renegando de su bella virtud analítica, fuera una lengua aglutinante (y es precisamente de aglutinación de lo que se trata). A ese bloque, la menor alteración sintáctica lo hunde; está por así decir fuera de la sintaxis y no se presta a ninguna transformación estructural; no equivale en nada a sus sustitutos, cuya combinación podría no obstante producir el mismo sentido…”

Te-amo no es un signo sino que juega contra los signos. Aquel que no dice te-amo (entre cuyos labios te-amo no quiere pasar) está condenado a emitir signos múltiples, inciertos, dudosos, parcos, del amor, sus índices, sus “”pruebas””: gestos, miradas, suspiros, alusiones, elipsis: debe dejarse interpretar……”

Roland Barthes, Fragmentos de un discurso amoroso (en pdf, aquí)

Un pensamiento en “Te amo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s