Lágrimas de San Lorenzo

Hay una gotera en mi cuarto y no puedo ubicarla. Parece que huye. No son horas de jugar a las escondidas.

Afuera, el fragor (de los fragmentos) de la batalla. Pues sí, demasiadas perseidas. Demasiado líquidas. Demasiadas estrellas y tantas sin nombre. Una se llamará Cervantes y lloverá.

Gugleo, califico. Leo fragmentos de Flaubert: “La palabra humana es como una caldera rota en la que tocamos melodías para que bailen los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas”.

Ya casi termino…

Parece que ya se calmó la jauría (de perseidas).

Sigue la gotera. Desde algún lugar me bautiza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s